¿Necesitás ayuda?…Llamá a Saturno

Saturno -desde el punto de vista astrológico- posee la capacidad de resolver la mayoría de las dificultades humanas, pero sólo pide dos condiciones a cambio:

  1. Que sigas sus reglas
  2. Que no te detengas hasta lograr tu objetivo

¿Qué tipo de problemas puede resolver Saturno?

Como se menciona más arriba, Saturno puede ayudarte a resolver la mayoría de tus dificultades, como ser:

  • Concretar tus metas que hoy son lejanas y te resultan inalcanzables.
  • Conseguir el respeto de los demás, alejando a quienes se sobrepasan con vos o manteniéndolos a raya .
  • Resolver cualquier problema legal que puedas estar atravesando.
  • Autosostenerte económicamente y sostener a quienes dependen de vos, evitándote penurias materiales.
  • Consolidar cualquier proyecto que se encuentre estancado o inestable.

¿Qué problemas no puede resolver Saturno?

Saturno va a ser indispensable en cualquier resolución, pero por sí solo no es capaz de revertir cuatro situaciones. Éstas son:

  1. Carencia afectiva
  2. Violencia extrema
  3. Locura
  4. Despersonalización

Estas situaciones necesitan, además, la introyección de otras funciones. Pero, para el resto de las dificultades de la temática que sea, Saturno constituye la resolución por excelencia.

¿Cómo puedo resolver mis problemas utilizando las funciones de Saturno?

Para comenzar a resolver tus problemas, lo primero que debe quedarte claro es que nadie te va a ayudar. Ésta es la regla Nº 1 de Saturno y es su «primera ayuda».

Se trata de que te hagas cargo de todo en soledad, sin pretender que otro asuma aquello que te corresponde.

A continuación, veremos en detalle las acciones concretas que te llevarán a resolver cualquier dificultad:

Funciones que se deben incorporar para solucionar problemas:

1) Plantear un objetivo concreto a largo plazo y determinar los pasos a seguir para alcanzarlo.

De esta manera, se determina la secuencia de tareas necesarias para lograr la meta propuesta y se pueden poner en marcha acciones con una clara dirección.

Planificar es una función de Saturno

Por ejemplo, si tengo problemas económicos, el objetivo a largo plazo (1 ó 2 años) es tener una situación económica personal que permita afrontar todos los gastos.

Y los pasos a seguir para alcanzarlo, serían:

  1. Determinar los gastos mensuales o anuales básicos para vivir (comida, servicios, reparaciones, etc.)
  2. Reducir o eliminar gastos que pueden postergarse.
  3. Realizar trabajos extra para poder afrontar la situación, modificar la actividad laboral actual, vender algún bien valioso para salir del apuro, etc. Cada quien sabrá qué acciones deberá tomar para llegar a cubrir sus necesidades materiales inmediatas.
  4. Una vez realizado el paso 3, está en condiciones de planificar cómo salir de la situación.

2) Poner límites a los demás y a uno mismo

Esta acción es muy clara de comprender, pero también es la que genera más excusas para no ser aplicada y esto se debe a una falta de educación y entrenamiento en tal sentido.

La mayoría de las dificultades vinculares tienen que ver con la incapacidad de decir: No, sin poner excusas.

Por ejemplo, alguien suele venir a mi casa sin invitación y eso me molesta. Lo común es tolerar la visita o poner una excusa del tipo: – justo tengo que salir, vení otro día.

En cualquiera de los dos casos, me queda una sensación desagradable y siento que pierdo mi poder.

Para resolver esta situación, es preciso poner límites, decir: – no quiero recibir gente, cuando quiera verte, te invito.

Como podrás verificar, es un problema de educación. Nos han enseñado que responder así es ser descortés, y eso es incorrecto. No tenemos la obligación de tolerar lo que no nos gusta.

El problema es que, cuando comprendemos que el límite debe ser aplicado, como venimos juntando presión por mucho tiempo, cuando decimos no, lo hacemos -en principio- de forma brusca y le recordamos a la otra persona todo lo que estuvimos soportando expresándonos en un tono de voz alto. Esto es inevitable… pero, con el tiempo, el límite puede ponerse de buenas maneras, sin gritar, simplemente diciendo: – no, gracias.

3) Aprender cómo funcionan el asunto que me interesa cambiar

Ya sea un electrodoméstico, un programa de informática o un trámite administrativo, todo tiene una forma ya establecida de cómo funciona. Sólo se trata de conocerla y seguir los pasos correctos.

Esto parece una obviedad, sin embargo, cuando tenemos una dificultad y no podemos resolverla, seguimos intentando solucionarla siempre con el mismo método, aunque no funcione. En estos casos, el método usado debe ser cuestionado, se debe aprender lo correcto y aplicarlo. Así de simple.

Por ejemplo, una pareja decide tener un hijo y no puede concretarlo. Ya fueron a consultar con un médico y están realizando una terapia. Pero, ya llevan un largo tiempo intentándolo y no hay resultados.

Evidentemente, están en el camino incorrecto. Si quieren lograr su objetivo, deberán cuestionar todo el proceso, investigar en profundidad acerca del tema y encarar un nuevo rumbo en pos de lograr su meta.

4) Asumir la responsabilidad de la situación propia

Cuando culpo a otros o al destino de mi situación actual o pasada, estoy asumiendo que vivo a merced del afuera y, si es cierto que de otros dependen mis circunstancias, significa que yo no tengo la capacidad para cambiarlas. Sólo podrían modificarse si otros o la vida así lo deciden.

Con esta actitud, lo único que se consigue es perder poder personal, sentirse víctima, quejarse ante los demás y nunca solucionar los problemas, porque se asume que otros deben brindar la resolución.

Si estás en esta situación, y de hecho, todos lo estuvimos alguna vez, es bueno que te enteres que cambiar la realidad sólo depende de vos, de tus acciones concretas, de sostener tus decisiones y de dejar de perder tu tiempo y energía en mirar la paja en el ojo ajeno.

A medida que avances en hacerte cargo de toda tu vida, tu poder personal crece y más rápido se solucionan tus problemas, gracias a tus acciones y actitud positiva.

5) Crecer y luego consolidar

Se trata de realizar un ascenso en «escalera», en el sentido de subir de a un paso a la vez y luego afianzarlo para que se convierta en una base segura desde la cual realizar un nuevo ascenso.

De esta manera, cada avance queda consolidado desde el paso anterior y se logra una estructura firme que desemboca en el último peldaño: el desencadenante de cualquier resolución firme.

Premios extra por completar las «tareas saturninas»

De acuerdo al caso, una vez que se completen las acciones antes mencionadas, se verificará en los hechos concretos la resolución de las dificultades, pero además, ocurrirán modificaciones auspiciosas que suceden como consecuencia natural al concretar una meta, utilizando las herramientas saturninas. Estas son:

  • Ascenso en el nivel social
  • Crecimiento en el área profesional
  • Nueva y positiva relación con las figuras de autoridad (padre, jefes, superiores, policía, etc.)
  • Acceso a lugares sociales que antes estaban bloqueados

Con Saturno no hay «letra chica»

Saturno representa la realidad concreta, a veces puede ser dura, pero es la verdad sin vueltas.

Si queremos modificar una situación, debemos partir de lo que hay y no de una ilusión.

Las funciones de Saturno son las indicadas en cualquier resolución y no hay «letra chica», en el sentido de que pueda aparecer algo que no esté especificado o que implique un imposible. Saturno es claro, exige trabajo, responsabilidad, seriedad y un gran compromiso de parte de quien desea lograr algo, además de invertir un valor fundamental: el tiempo.

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