Retrogradación de los planetas interiores
La retrogradación de los planetas interiores se produce cuando se posicionan entre la Tierra y el Sol durante los días de máxima elongación oriental. Los planetas interiores son: Mercurio y Venus.
En cambio, la retrogradación de los planetas exteriores acontece durante los períodos de oposición al Sol. Los planetas exteriores son: Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.
Planetas interiores
A Mercurio y a Venus se los denomina planetas interiores porque sus órbitas se ubican dentro de la órbita de la Tierra.

Aclaración:
En Astronomía, algunos autores llaman planetas interiores a los que se encuentran dentro del Cinturón de Asteroides, por lo cual, incluyen también a la Tierra y a Marte.
Períodos de retrogradación de los planetas interiores
Para que se produzca la retrogradación de alguno de los planetas interiores, deben generarse dos condiciones: 1) ubicarse entre la Tierra y el Sol, lo que se denomina conjunción inferior y 2) posicionarse en su máxima elongación oriental.
Conjunción superior e inferior
Debido a la posición de las órbitas de Mercurio y Venus, ambas quedan dentro de la órbita de la Tierra. Por tal motivo, estos planetas pueden colocarse detrás o delante del Sol, generando así una conjunción superior o inferior.
Aclaración:
Los términos conjunción superior e inferior no refieren necesariamente a un orbe estrecho que genere una conjunción astrológica. Sólo significa, en este caso, la proximidad con el Sol.
Conjunción superior
La conjunción superior de Mercurio y/o de Venus se produce cuando estos planetas se sitúan detrás del Sol.

Conjunción inferior
Se denomina conjunción inferior a la posición de Mercurio y/o de Venus cuando transitan entre la Tierra y el Sol.
Exiten tres variantes: 1) en alineación con el Sol, 2) en elongación occidental y 3) en elongación oriental.
Las retrogradaciones de Mercurio y de Venus suceden durante la conjunción inferior en elongación oriental.



Tengamos en cuenta que no necesariamente Mercurio y Venus se hallan siempre en conjunción entre sí. Uno de estos planetas puede estar en conjunción superior, mientras que el otro puede situarse en conjunción inferior, alineado con el Sol o en máxima elongación oriental u occidental
Desglose del movimiento pre y pos-retrógrado de los planetas interiores
Antes y después del período de retrogradación, pueden distinguirse dos períodos de sombra y dos momentos estacionarios del planeta que retrograda.
Períodos de sombra
Se denomina sombra a los días previos y posteriores a la retrogradación de un planeta donde el astro recorre los grados exactos que transitará o ya transitó en la retrogradación.
Los períodos de sombra generan la apertura y al cierre psíquico internos para que se procese la información de los sucesos que ocurren durante los momentos de retrogradación.
Sombra pre-retrógrada
Se denomina sombra pre-retrógrada a los días previos a la retrogradación en los cuales el planeta recorre los grados donde luego realizará su marcha retrógrada.
Los días de sombra pre-retrógrada preparan las condiciones para abordar la retrogradación.

Sombra pos- retrógrada
Se denomina sombra pos-retrógrada al período posterior a la retrogradación en el cual el planeta recorre los mismos grados que retrogradó.
Los días de sombra pos-retrógrada cierran el proceso interno de aquello que se vivencia durante la retrogradación.

En las efemérides astrológicas pueden apreciarse los períodos de sombra pre y pos-retrógrada. Para ello, observar los grados en los cuales sucede la retrogradación y buscar los mismos grados antes y después del período retrógrado.

Períodos estacionarios
Justo antes de la retrogradación o del regreso al movimiento directo, los planetas pasan por un período llamado estacionario en el cual parecen disminuir significativamente su marcha durante algunos días. Los observamos en la siguiente imagen por medio de flechas.

En el caso de Mercurio, la fase estacionaria tiene una duración de 2 ó 3 días en cada punto de cambio de dirección.
Para Venus, el momento estacionario dura de 3 a 4 días en cada punto de cambio de dirección.
En los días de tránsito estacionario previos a la retrogradación, se focaliza en la temática a tratar durante el movimiento retrógrado.
Durante los días de tránsito estacionario posteriores a la retrogradación, se focaliza en la conclusión de la temática del movimiento retrógrado.
En las efemérides astrológicas pueden apreciarse los períodos estacionarios previos y posteriores a la retrogradación. En esos días, el tránsito se enlentece considerablemente.

Mercurio retrógrado
El planeta Mercurio retrograda tres veces al año y lo hace durante un período aproximado de 23 días, donde alcanza su máxima elongación (distancia del Sol) que es de 28º.
Cuando Mercurio está retrógrado, invierte su dirección temporal y se dirige hacia el pasado. Durante ese período, se ingresa en una especie de «portal del tiempo» para asuntos mercurianos.
Es evidente que se torna muy difícil realizar trámites, se suspenden o complican compraventas, traslados y viajes, fallan teléfonos y ordenadores, etc.
En el caso de Mercurio, cabe recordar que cuando retrograda, se produce un «viaje en el tiempo». Por este motivo, las acciones del presente relacionadas a temas mercurianos (comunicaciones, comercio, diálogos, estudios, viajes, trámites, etc.) no funcionan adecuadamente, porque esa función volvió al pasado.
En primer lugar, hay que saber que, con Mercurio retrógrado, no es momento de avanzar sino de retroceder y analizar con mucho cuidado cada acción que se había realizado con anterioridad.
Es preferible evitar la realización de diligencias nuevas en fase de retrogradación.
Desde la Astrología, sabemos que siempre es acertado alinearse con lo que el tiempo propone.
Lo que sí se puede hacer con Mercurio retrógrado
– ¿Cuándo es adecuado realizar una compra, iniciar un estudio o emprender un viaje con Mercurio retrógrado?
– Cuando se trata de un asunto antiguo o que tiene que ver con llevar a cabo una revisión, un volver a hacer.
Por ejemplo: hace ya mucho tiempo que debíamos cumplimentar un trámite importante y, por diferentes razones, lo postergábamos. Con Mercurio retrógrado es adecuado efectuar dicha gestión porque constituye una reparación del pasado.
Por lo tanto, se puede aprovechar este período para realizar correcciones, verificaciones e incluso acciones mercurianas que quedaron pendientes hace mucho tiempo.
Los períodos de sombra y de tránsito estacionario de Mercurio
Los períodos de sombra abren y cierran los procesos de retrogradación.
Los días de sombra pre-retrógrada preparan la psiquis para conducir la libido hacia la temática específica de la que va a tratar la retrogradación. Puede ser: un estudio, una compra o venta, un viaje o traslado, un trámite, una conversación importante, etc.
Durante el primer período estacionario, se produce una concentración o focalización de alguna cuestión de la temática mercuriana.
En el período estacionario posterior a la retrogradación también hay una concentración focal que permite cerrar el proceso externamente, mediante una acción específica.
En los días de sombra pos-retrógrada, se produce el cierre interno del proceso, que incluso puede ser inconsciente y que permite dar punto final al tema del que trató la retrogradación.
Es importante verificar el signo y los grados en los cuales ocurren tanto la retrogradación como los períodos estacionarios y de sombra.
Todo el transcurso del proceso puede analizarse en la casa astrológica donde acontece, así como también es relevante observar si en algún momento toca un planeta o punto natal durante el recorrido.
La casa astrológica permite conocer más específicamente la cuestión o temática del tránsito y en el caso de que toque algún planeta o punto importante por conjunción, la función de dicho planeta o punto serán relevantes en el proceso.
Venus retrógrado
El planeta Venus retrograda una vez cada dieciocho meses y lo hace durante aproximadamente 42 días. Su máxima elongación es de 45º.
Durante el período de retrogradación, Venus invierte su dirección temporal y se dirige hacia el pasado. Dado que Venus -astrológicamente- es un planeta enfocado hacia al otro (las relaciones), no está disponible para el encuentro, tampoco para que se genere un clima de armonía ni de complementación.
Esta función realiza durante su tránsito retrógrado una revisión vincular, un balance acerca del dar y el recibir y efectúa una contemplación panorámica de su situación personal en relación a los demás.
Pueden surgir dificultades relacionales, problemas estéticos, desarmonías o desequilibrios de alguna índole.
Venus retrógrado invita a la reflexión, a la reconciliación con quienes había surgido algún alejamiento en tiempos previos y se habían generado situaciones de desarmonía importantes. El tránsito retrógrado produce encuentros con personas del pasado para que esos vínculos retornen a la armonía.
Pone foco en el área pareja o socios para la realización de una evaluación del vínculo, un reajuste y actualización. Aunque también incluye los vínculos en general.
Al igual que con Mercurio, es relevante verificar la casa donde sucede la retrogradación y los tiempos de sombra y los períodos estacionarios, ya que proporcionan información que da contexto a la experiencia.
Conclusión
Dado que Mercurio y Venus son los planetas de tránsito más rápido (a excepción de las luminarias), los períodos de retrogradación son relevante no sólo por los efectos que producen sino también porque extienden en el tiempo el tránsito del planeta.
Mercurio y Venus como el resto de los planetas, realizan en ciertos períodos los movimientos retrógrados y nos reconectan -queramos o no- con la naturaleza circular del tiempo, con el retorno al pasado, con un volver a vivir.
Respecto de Mercurio, como tiene que ver con aquello que consideramos «menor», ya sea un trámite, una simple compra o el uso de un artefacto de comunicación habitual, el tránsito retrógrado nos puede complicar el devenir de forma considerable ya que genera atrasos, malentendidos y postergaciones que ponen en evidencia la relevancia de esta función, mucho más de lo que habitualmente estimamos.
Esto nos sucede por estar insertos en un sistema social que no toma en cuenta los ciclos naturales, obligándonos a ir en contra de nuestra naturaleza.
Afortunadamente, en la actualidad, se puede observar una amplitud de conciencia que va in crescendo y que posibilita cada vez más la reconexión con lo importante. Esto permite saber frenar, retroceder y actuar a su debido tiempo.

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