¿Por qué tengo este padre?

De acuerdo a la simbología astrológica, la figura paterna está representada por el planeta Saturno.

La función paterna está relacionada con la capacidad de:

  • autosostenerse, especialmente en el área económica
  • sostener a las personas que se encuentren a nuestro cargo
  • responsabilizarse
  • trabajar
  • esforzarse en pos de un objetivo real, concreto y alcanzable
  • poner límites, marcar el propio espacio 
  • asumir y aceptar la realidad tal cual se presenta

La propia estructura se construye en el vínculo con el padre y se realiza paso a paso y afianzando cada avance logrado. 

Esta función, al principio de la vida es externa, se nos muestra a través de otra persona. Podríamos decir que está proyectada en alguien que la encarna.
Cuando nos hacemos mayores, somos nosotros quienes la asumimos para otros como padre, jefe, autoridad o persona libre e independiente, totalmente autosostenida.

Sin embargo, algunas personas ni siquiera conocen a su padre, en otras, nadie encarnó esa función. En algunas, la figura paterna no sólo no pone límites sino que además, trasgrede las normas.

Lo que sucede en esos casos es el tema de este artículo. En Astrología, lo llamamos PADRE TRANSPERSONALTranspersonal en el sentido de que una persona se ve modificada por una energía que altera su función

Los tres padres transpersonales

1) Saturno ligado a Urano (también en Acuario o en casa XI):

  • Padre con presencia discontinua: está y no está. Nunca se puede contar con él. Es impredecible
  • Trasgrede acuerdos, normas y leyes. 
  • Muestra una faceta de genialidad y extrema libertad. 

Produce gran rigidez en el niño y el adolescente por inseguridad y falta de un marco dereferencia.

Sin embargo, cuando los niños que tuvieron este tipo de padre llegan a hacerse adultos, son originales, muy creativos, libres y se permiten ir más allá de los condicionamientos impuestos por la sociedad.

2) Saturno ligado a Neptuno (también en Piscis o en casa XII)

  • Padre ausente total, muerto, enfermo o débil. 
  • La sensación del niño es «no tengo padre», nadie se hace cargo de mí, nadie me pone límites y no sé cómo hacer para sostenerme porque nadie me lo muestra.

También produce gran rigidez en el niño, el adolescente y el adulto joven como compensación a la carencia de un borde.

Hasta la adultez es muy difícil poder estructurarse, sostenerse, sostener a otros, poner límites, etc.

La energía de este «padre» se encuentra en el fondo del inconsciente. 

Habrá que aceptar su «ausencia» y descubrir que si no estuvo es porque la persona ya sabe innatamente cómo ser responsable, hacerse cargo de sí misma y de quienes están bajo su responsabilidad y también porque sabe poner los límites adecuados a cada circunstancia.

Esta persona nació para asumir una función social, específicamente la de sostener a otros, hacerse cargo de grandes grupos de personas, de acuerdo a cada situación. También para mostrar al mundo cómo se hace.

3) Saturno ligado a Plutón (también en Escorpio o en casa VIII)

  • Padre tirano, dominante, poderoso, distante, misterioso.
  • Produce terror en el niño
  • Incapacidad de entablar un vínculo con él por gran temor a su arbitrariedad. 

Es el más difícil de los tres, porque el contacto se torna complicado por las marcas que ha dejado en la infancia y en la adolescencia.

Sin embargo, la única manera de crecer y madurar será ir allí: descubrirlo, comprenderlo, deshechizarlo, bajarlo a tierra.

Quienes nacen con esta configuración tienen la potencialidad de ser grandes transformadores sociales destruyendo con su enorme poder las estructuras cristalizadas , también pueden trabajar como curadores, en áreas en las que es preciso sostener la tensión, lo mismo que en áreas en las que se requiere  ir a fondo en una investigación.

Así, podemos concluir que aquello que en determinado momento perturba, en otro es ampliador de posibilidades.